Mostrando entradas con la etiqueta de mí sobre mí. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta de mí sobre mí. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de enero de 2010

Violetta


Violetta no fue nunca mas Violetta.


Violetta se convirtio en muchas otras cosas que siempre recordaron a aquella que conoci. A veces se parecia a todas esas cosas que odiaba de su madre, otras veces estaba muy cerquita de parecerse a lo que siempre quizo ser (aunque no se daba cuenta la tonta).


El fondo de Violetta, lo que no cambia nunca, es como un pedacito de cristal. Una piedrecita traslucida y chiquitita; a veces capaz de brillar como un sol, y otras estar tan oscuro como el fondo de una caverna. Un cristal fragilisimo, siempre como si estuviera a punto de romperse. Un cristal que hipnotiza y no puedes dejar de ver.


La Violetta que conoci dejò de serlo. Se convirtiò en otra Violetta. Una ni mejor ni peor, solo diferente. La misma actriz tomando otros papeles; el mismo cristal fragil y hermoso con la cara de otra Violetta.


Roma, 31.01.2010


para V, por lo que nunca pude escribir de ella



lunes, 9 de junio de 2008

bling bling, dice mi cursor


Es raro como de pronto se van las ganas de escribir. A veces tienes una necesidad increible por escribir historias u opiniones; las palabras salen de las manos a velocidad de la luz, anticipándose a tus propios pensamientos.

Otras veces lo contrario; hay tanto de que hablar pero las palabras no llegan. Las manos están inmóviles frente al teclado, con ese cursor que parpadea continuamente. Si, es incómodo. Pareciera que se burla con ese aparecer-desaparecer-aparecer rítmico y constante.
Sin ninguna idea previa publico este conjunto bizarro de foto-reseña.
(aparece-desaparece-aparece-desaparece.... bling bling bling bling...)

martes, 22 de abril de 2008

In illo temporem

- Comíamos rata y liebre- decía mientras se acomodaba el tubo de oxígeno.

La piel de su nariz estaba seca y con cuarteaduras. A veces sangraba.
El sol de Abril pasaba el cristal, y la palma jugaba con la luz; la dejaba escapar en una persiana de sombra. Se movía con el viento que pasaba refrescando la tarde.

-Le pegábamos con la escopeta. Había muchas, ¡Muchas!, solo era salir en la tarde, esperar un rato y pelar el ojo ¡Yo era rebueno con la escopeta!
Como no comian carroña las hacías en caldo; como gallina- decía mientras sus ojos observaban el baile de la palma. Era difícil no hacerlo porque era hermoso y sutil.

Semanas despues su sangre dejo de salir.
Perdió su calor; se convirtió en un deseo.

sábado, 5 de abril de 2008

La espera en Saint-Charles






La esperaba en el andén número dos. El TGV venía con cierto retraso, que por aquellos dias eran basante frecuentes: temporada turística, obras de la SNCF y una que otra huelga.
Eran apenas las diez de la mañana y la estación Saint-Charles bullía de actividad. Por todas partes pasaban los gringuitos mochileros; tan Gap y Old Navy, con ese acento up-speaker que delataba su contribución fiscal a la invasión iraquí.
La mayoría llevaba en mano un Lonely Planet -es la biblia gringa de viaje, como para el francés es el Routard o la Rough Guide para los británicos-.

Se escuchaban voces aisladas,


- Gosh!, have you seen that guy?


- dude, cmon. Let it go!


Unas adelante y otras por el pasillo. Escondidas entre el golpeteo de los trenes que llegaban y salían con las vías de hierro. Todo era audible aunque se prestaba poco para ser discernido.

De los altavoces se escucha la voz femenina, ya casí un cliché, repitiendo constantemente fracesitas asépticas e informativas, en ese francés tan neutro que solo existe en la SNCF.


Quería tomar un café. Esa mañana salí corriendo de casa para no perder el autobús que me llevaria a la línea del metro; era buena idea de no ser que el precio era el doble al interior de la estación. Mis centavos, no muchos.
Tomé asiento en el suelo, cerca del andén número dos. Me puse a ver pasar el tiempo y pensar en algo que me quitara la idea del café que no habría de tomar. Comencé a jugar identificando canadienses, porque parecen casi gringos (lonely planet, Gap/OldNavy, up speakers). La única diferencia es que en alguna parte de la enorme mochila hay una hoja de maple bordada.

No pude ver ninguno y más bien se convirtió en una mala idea cuando algunos se percataron que los miraba muy interesado en sus mochilas; mi genética me ha dado un fenotipo más musulmán que mexicano, y con el tiempo he aprendido que en Europa hay que evitar cualquier tipo de conducta sospechosa al ser físicamente más cercano a lo que un miembro de Al-qaeda o Hamás es. Dejé de buscar las hojitas de maple por la buena.


- Madames et monsieurs,votre atention svp. Le TGV....


El tren se acercó lentamente hasta parar por completo. Esperamos algunos segundos antes que las puertas se abrieran. La gente al interior tomaba su equipaje y se acomodaba lentamente en la fila para disponerse salir.


No esperé mucho, venía en algún vagón de enmedio. No la ví bajar, apareció derrepente en algún lugar del andén; caminaba despacio, me buscaba con sus bonitos ojos. Yo estaba quieto, sin moverme de mi lugar. Los ojos se cruzaron y ambos sonreimos.

Se fue acercando lentamente hasta que pude tomar su maleta para ayudarle.

Jacoby había cortado su pelo, muy pequeño. Sus ojos se veían más grandes (y bonitos). Estaba un poco mas delgada de como la recordaba, y le sentaba muy bien.

Seguimos sonriendo todo ese día.

viernes, 11 de enero de 2008

Sobre lo incierto





Preámbulo

Ayer miraba la caja de los documentos pendientes por revisar, el montón de papeles que por una u otra razón nos negamos a regalar al servicio municipal de limpieza, y encontré este texto que hice en 2006 para una clase en la UNAM.

El texto trata sobre la incertidumbre, o más bien su relevancia en esta nuestra particular época a la que llamamos posmodernismo, o postmortemismo.
Ciertamente no pretende llegar a ninguna parte; ¿Cómo hacerlo? cuando el eje es la incertidumbre.




Sobre lo incierto
2 de Mayo 2006, Ciudad de México


“El principio de incertidumbre nos quita toda posibilidad de asegurar la exacta repetibilidad de un fenómeno cualquiera”
Marina Waisman.




Los espectaculares avances tecnológicos y científicos de las épocas recientes fueron capaces de crear un espejismo de progreso continuo. La humanidad pensó por primera vez, si no haber vencido, por lo menos haber sido capaz de controlar la naturaleza y su entorno.

En pocas décadas la esperanza de vida media del ser humano pudo incrementarse casi al doble. Se descubrió la manera de combatir enfermedades que habían mermado la población desde hacía siglos. El comercio y el avance de las comunicaciones fueron capaces de interconectar un planeta antes fragmentado, bajo la dirección de los acotados ideales del progreso occidental.
Sin embargo el siglo veinte se convirtió en la muerte anunciada del espejismo del progreso. Tras la borrachera de optimismo eufórico prosiguió una larga resaca de incertidumbre. El miedo se hacía presente en el acontecer cotidiano una vez más. Calentamiento global, guerra nuclear, terrorismo, hambruna, multiculturalismo, pobreza, desigualdad social, genocidio, intolerancia, fanatismo, pandemias, anarquía. La humanidad regresaba a una realidad que ciertamente nunca sobrepasó.

El regreso a lo incierto trajo consigo la pérdida de un punto de referencia, un proceso divergente y centrífugo en la implementación y práctica de los valores humanos. En este complejo proceso histórico ha surgido el miedo de la supervivencia ante un futuro difuso.

El miedo es natural en todas las sociedades, en todos los seres humanos. Temer a lo incierto nos humaniza, haciéndonos concientes y autocríticos de las acciones a nivel grupal e individual. El miedo es un fenómeno cultural que varía dependiendo de su contextualización específica. Representa también la forma más común de organización del cerebro primario de los seres vivos. Se trata de un esquema orgánico de supervivencia. No es, en principio, nada anormal sino más bien lo común en un ser que tiene que adaptarse al medio en el que vive.

Miedo a los acontecimientos, miedo a uno mismo, miedo al padre, a la madre, a la autoridad, al trabajo, a la vida en general, son miedos que pueden catalogarse como normales siempre y cuando no interrumpan o coarten la actividad genérica del individuo o del grupo social. Pero ¿Hasta dónde es posible hacer del miedo un aspecto positivo, una manera dinámica y activa de convivir en un contexto incierto? El desarrollo armamentista, los fundamentalismos religiosos, los nacionalismos dogmáticos, la crisis cultural entre el oriente y occidente sin duda representan la reacción extrema de un miedo ante lo que es diferente e impredecible. Ante lo incierto solo surgen preguntas que llevan a su vez a otras interrogantes.

Para Borges el desierto era el más grande de los laberintos, un lugar que sin muros o columnas encerraba al visitante en el infinito horizontal aislado de cualquier hito referencial. La condición de incertidumbre nos coloca como humanidad en un espacio similar.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Requiem por un padre

En Marzo del presente año mi papá me pidió que le ayudara a redactar su ideario político, tras conocer que sería candidato del PRI a una diputación estatal en Durango.
La idea no me entusiasmo mucho: no soy priista, lo que vendría a dificultar la situación.
No tenía mucho margen de acción para decidir, así que no me quedó otra opción más que empezar a trabajar en una especie de manifiesto personal de alguien con quien nunca tuve mucha afinidad en cuanto a puntos de vista políticos.
Pensé mucho. Y el resultado es lo que anexo a continuación.
Para mí ese texto es el último proyecto de las muy pocas cosas en las cuales trabajamos juntos. Considero que no es un ideario político, sino una idealización de lo que me hubiera gustado de Pedro Herrera, y justamente por eso lo publico.
El 22 de Junio mi papá moría después de un agónico proceso de cancer de pulmón, y hoy, 31 de Diciembre del mismo año, quiero recordarlo con el último punto de convergencia que tuvimos y que nos permitió pasar tiempo juntos.
A varios meses de su muerte no extraño al político ni a la figura pública que se fue.
Extraño al ser humano que se sentaba a mi izquierda cada día a la hora de comida.

Requiescat in pacem PHR








Ideario político y plan de trabajo de Pedro Herrera Rangel




Introducción.


Estoy convencido que la política tiene que sustentarse en valores y principios, y que estos, deben reflejarse en todos los actos de gobierno.
Considerando a la política como una actividad que enaltece al ser humano, que promueve coincidencias y acuerdos en torno a propósitos compartidos, mi principal fin en esta carrera será lograr un mejoramiento sustancial en la calidad de vida de los duranguenses a través del congreso estatal.

¿Qué es calidad de vida?

Poner a los ciudadanos sobre los intereses políticos y particulares, sobre las obras que poco se relacionan con su bienestar directo. Trabajar por la seguridad civil, por la educación de la infancia duranguense y por la paz en las familias. Por el derecho a un trabajo digno y justo. Por que los duranguenses vivan tranquilos, no con grandes obras que solo benefician a unos pocos, sino con programas que emanen de la sociedad y repercutan en el vivir diario de las familias.

Valores fundamentales de mi propuesta política


Defenderé la Constitución Mexicana como eje rector de la institucionalidad en el estado de Durango. La carta magna es el punto de convergencia de toda la sociedad y fuente de las garantías individuales que hoy gozamos los mexicanos. Es trascendental el respeto hacia lo que la constitución representa y promueve, y su importancia como eje rector de la vida legislativa nacional.

Creo que la institucionalidad es necesaria para garantizar la seguridad, la libertad, la justicia y las oportunidades para todos. Desde el congreso estatal buscaré acciones que promuevan la responsabilidad y la justicia social con los duranguenses, a través de las instituciones.

Mi reto será hacer coincidir la constitución de Durango con el Durango de la realidad, buscar la afinidad de entre la sociedad y sus fundamentos legales; la ley para el pueblo, no el pueblo para la ley.
Toda reforma legal debe responder a los avances y a las necesidades del estado y la sociedad.

Rechazo la corrupción en todas sus formas; como opción de gobierno, seré ejemplo de transparencia en el uso de recursos y rendiré cuentas a la ciudadanía.
Durango requiere de un gobierno eficiente, un gobierno que sí gobierne. Un gobierno responsable, claro en sus propósitos y metas.

Impulsaré el acceso a la información pública porque es patrimonio de todos siendo el Estado su depositario; me comprometo a fungir como vigilante de la gestión gubernamental.

Vivimos condiciones de inseguridad, temor e impunidad intolerables.
No admitiré demoras para rescatar la seguridad en todos los ámbitos de la vida estatal. Exigiré un combate frontal y decidido a la delincuencia. Como interlocutor de la sociedad, buscaré acciones concretas en este sentido.

Un compromiso real con los habitantes más desprotegidos del estado: habitantes de las zonas rurales, grupos indígenas y de personas con capacidades diferentes. Buscaré medidas factibles e inmediatamente aplicables que permitan promover su respeto y buscar que sus intereses sean escuchados en el congreso estatal.

Buscaré una distribución justa y equitativa del egreso estatal en los municipios, dándole prioridad a las acciones sociales en las regiones más deprimidas del estado. Durango ha vivido un centralismo histórico en la distribución económica, dejando a algunos municipios en situación de marginación social comparable a las zonas más desfavorecidas del sur del país, algo inédito en un supuesto norte rico y próspero.

Promoveré la inversión como el detonante económico en el estado, por medio de medidas legales que faciliten la creación de empresas y por ende, un mayo número de puestos de trabajo.

Buscaré la participación política de los migrantes. Es tiempo de afrontar la realidad de nuestro estado como fuente de migración hacia el país del norte. Muchos paisanos quisieran involucrarse en el mejoramiento social y político del terruño pero carecen de medios legales que se los permitan. Me responsabilizo a buscar el diálogo con representaciones de duranguenses en los Estados Unidos y promover sus intereses en el congreso estatal.




Mi compromiso con la Comarca Lagunera


Mi Proyecto de Trabajo que propongo contiene áreas básicas en las que se encierran los temas elementales para el desarrollo del distrito que me concierne.



Compromiso hacia mi distrito:

Agua.- Abogar por la implementación de los servicios de agua potable y drenaje sanitario a todas las comunidades competentes, insertando redes en los lugares que carecen de ellas, investigando nuevas fuentes de abasto para todo mi distrito y estableciendo la cultura del ahorro del agua.
La salud de la población será prioridad del nuevo gobierno, pues es clave fundamental de toda acción para el bienestar individual y social.
El derecho a los servicios básicos es de todos los ciudadanos y vecinos del distrito; proporcionárselos es deber primario de sus autoridades.

Seguridad .- La tranquilidad de las familias es objetivo prioritario de mi Gobierno, mediante la modernización y honesto funcionamiento de la Policía para que se conviertan en compromiso y acción permanente. Abogar dentro de mi marco legal estatal la reducción de la impunidad para el bien común ciudadano.
Mayor seguridad pública es fundamental para superar la calidad de vida y las oportunidades de los ciudadanos
Para ello es fundamental unir esfuerzos y asumir compromisos para el bien ciudadano, comprendiendo que sobre las más grandes obras materiales siempre estará la tranquilidad.
Nexos.- Me comprometo a estar en contacto con las necesidades ciudadanas por medio de una comunicación constante y fehaciente a través de los Ejecutivos Municipales , Iniciativa Privada, Organizaciones No Gubernamentales así como contacto directo con la ciudadanía que me compete.
La razón de ser de un gobierno es contribuir al bienestar de sus gobernados, mediante la generación de condiciones de justicia y oportunidades para todos.



Mi compromiso con el PRI



Los priistas somos herederos de largas luchas sociales. La Revolución Mexicana nos otorgó identidad y conciencia de nuestras posibilidades como factores de cambio de nuestro país. Creemos en la igualdad y en la libertad, en la democracia y la soberanía, en la justicia social, como fines de la nación.
Somos un partido capaz de responder a la velocidad de las transformaciones, que reaccione ante los problemas con eficiencia y prontitud para exigir soluciones a los gobiernos, diseñar políticas públicas más eficientes y hacer propias las demandas de la gente.

Me identifico plenamente con los ideales del nuevo PRI, la democracia, la diversidad, el respeto, la búsqueda del mejoramiento social ecuánime y sobre todo el amor y responsabilidad a México. Buscaré como diputado estatal no solo ser congruente a los ideales de mi partido sino convertirme en un miembro ejemplar por el ánimo, esfuerzo y pasión hacia la responsabilidad con mi sociedad.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Nuria en Atocha


Dedicado a Nan-Lo


El café humeaba. De la superficie salían hilos de vapor que bailaban perdiéndose en el infinito del aire de la estación de Atocha.


- ¿Es que nunca llegará? Se preguntaba Nuria constantemente mientras esperaba que su café tuviera una temperatura bebible.


Nunca le gustaron las bebidas calientes; ni siquiera en el invierno. De niña, su madre la obligaba a tomar todo a casi punto de ebullición, como era costumbre en su familia, sin embargo Nuria nunca pudo pertenecer a su familia por este medio. Valoraba más una lengua sana que una costumbre basada en torturar a su boca. Bastante tenía ya con comer guisantes (odiaba los guisantes).


Manuel le dijo que llegaría a Atocha, solo que no le especificó la hora. Nuria era un manojo de nervios; esperaba, iba y venia, observaba su café y contaba los hilos de vapor, tomaba el móvil, lo guardaba repitiendo todo esto varias veces antes de repetir:


- ¿Es que nunca llegará?


Hacia dos años que vivía en Madrid. Decidió dejar Cuenca cuando supo que de continuar viviendo al lado de su madre, llegaría a tomar café caliente y se casaría finalmente con un hombre que no quería. El hombre se llama Pepe, y vive todavía en Cuenca. Sus madres se frecuentan desde la escuela primaria, y no sorprende que el plan matrimonial haya sido promovido por ambas. A Pepe la idea de la boda con Nuria ni le viene ni le va; es un hombre bueno y sencillo que no pide mucho, cualquier mujer que fuese capaz de dormir por el resto de sus días a su lado, y aguantarle una extraña obsesión por jugar dominó, cartas, ruleta, dados y cualquier otro medio donde la suerte –y Dios- intervengan. Cabe decir que Pepe no apuesta, o si lo hace los montos son pequeños. Es solo que disfruta como ninguna otra cosa palpar la incertidumbre que le da el juego. Y es por eso que la obsesión es por demás extraña.


El café se enfriaba, y se anunciaba la salida de un tren de cercanías. Nuria alzaba la vista y veía la gente a su alrededor.
Siempre le habían parecido extrañas las estaciones. Gente tan diferente aglomerada en un espacio-tiempo específico. Un mundo de historias y de universos unidos debajo de esa cubierta metálica que era Atocha. Y ahí estaba ella, mirando su café, esperando a Manuel y repitiéndose si es que de verdad nunca llegaría.


Se fue la tarde del seis de enero y si llegó a Madrid es porque era el primer tren que pudo tomar antes que Pepe llegara a buscarla a la estación. Primero pensó en ir a Sevilla con su prima Ana, solo que la idea de seguir unida a esa extraña familia –su familia- le resultaba poco atrayente. Llegó a Madrid horas después, y se encontró con una ciudad en fiesta: dulces, luces y mucho ajetreo. Chocolate y churros por todas partes. Aquel Madrid de Reyes era su primer encuentro con la ciudad.


Trataba de no pensar en Cuenca, su madre o Pepe. Había decidido huir minutos después que supo que éste le propondría matrimonio de manera formal. Tuvo poco tiempo para decidir que hacer; ni siquiera pudo empacar, solo trajo el dinero que había estado ahorrando durante dos años y que tenia escondido en un viejo bote donde antes guardaba azúcar.
El sol de Madrid dejaba los últimos rayos que apenas entraban por la estación. Las luces comenzaban a encenderse iluminando el ajetreo de manera uniforme. El café estaba sobre la mesa, intacto y frío. Nuria se había ido.


En la bocina se anuncia un tren a Cuenca, que saldrá del anden 14 en pocos minutos.
Nuria observa el vidrio del vagón mientras piensa:


- Si lo veo, me bajo del tren.