Fue un día extraño. A momentos parecia que comenzaría a llover, con esos goterones que avisan que hay que correr, para que minutos después apareciera el sol, brillando campante como si nada. Lo extraño es que no olia a tierra mojada, el verdadero aviso del aguacero en la Laguna. Ese olor que solo aquí aprendemos a querer, precioso en su escasez.viernes, 1 de agosto de 2008
El centro y los letreros 5
Fue un día extraño. A momentos parecia que comenzaría a llover, con esos goterones que avisan que hay que correr, para que minutos después apareciera el sol, brillando campante como si nada. Lo extraño es que no olia a tierra mojada, el verdadero aviso del aguacero en la Laguna. Ese olor que solo aquí aprendemos a querer, precioso en su escasez.sábado, 19 de julio de 2008
El centro y los letreros 4

martes, 15 de julio de 2008
El centro y los letreros 3
lunes, 14 de julio de 2008
El centro y los letreros 2

domingo, 13 de julio de 2008
El centro y los letreros 1

lunes, 7 de julio de 2008
Árbol y ciudad

¿Qué cambiará más la vida de un ciudadano? ¿Un arbotante o un árbol? ¿Preferible tener sombra en un día caluroso o luz en la oscuridad de la noche?
Hay que dejarlo claro: El alumbrado no garantiza en sí mismo la seguridad; eso más bien se determina por una suma compleja de factores como la pobreza, los servicios de policía y otras cuestiones. Un arbotante genera confianza en los habitantes del barrio, sin llegar a convertirse en el mesías iluminado –que solo le faltaría lo mesiánico en este caso-, salvador de la inseguridad.
Un árbol por el otro lado, puesto convenientemente en una acera, genera sombra. La sombra genera un estado de confort -más en esta Laguna de terregales y calor del diablo- ; la sombra genera un punto de reunión. Un micro-espacio público capaz de generar encuentros sociales, que a su vez lleven una mayor integración social. Y claro, mejora la imagen urbana de cualquier calle. Todos amamos caminar bajo la sombra de un árbol, ver la copa de un árbol en lugar de la fachada amarillo chíngame-el-ojo de los muchos Elektras, los cables y varillas pelonas de las azoteas –algunas con perro y ropa tendida-, los espectaculares de Roberto Madrazo. Un árbol es capaz de esconder toda esa escoria y basura visual, reflejo de nuestra sociedad discapacitada al progreso.
Las políticas sociales mexicanas, establecen que la falta de alumbrado público es una carencia grave en la infraestructura urbana; cualquier barrio o colonia que no tenga alumbrado público es generalmente un asentamiento popular, de ingresos bajos. El alumbrado es hijo de la modernidad progresista y como tal, una obligación para el desarrollo. Al árbol nadie le hace mucho caso, no aparece en los programas de SEDESOL o los programas políticos partidistas. Poco se hace para incentivar la siembra de árboles, poco se protegen los árboles adultos que constantemente se talan por caprichos de gente que no quiere barrer la banqueta, o se quiere evitar tener un coche cagado de palomas.
Para mejorar la ciudad vale tanto uno como el otro; solo que no están en situaciones equitativas. El árbol se menosprecia, no se valora como punto de encuentro, como protector de sombra al peatón o generador de un espacio público que casi no existe. El árbol mejora la calle, visualmente y como lugar de encuentro. Si tenemos calles habitables, tendremos ciudadanos más felices, más trabajadores y menos estresados. Un árbol cuesta poco, y si escogemos especies endémicas, el consumo de agua será poco.
La ciudad padece la enfermedad de los taladores; cada vez hay menos árboles, y en esta carrera se descubre la fealdad de la ciudad desnuda.
El mejoramiento de la calidad de vida en la ciudad implica todos los aspectos, incluso el poder sentarse a la sombra de un árbol.
viernes, 14 de marzo de 2008
El otro París
Sí, hay otro París.Lejos de los clichés, muy diferente a la idea de lo que la ciudad es.
Pobre ciudad, encerrada en una imagen esclavizada de sí misma, negando muchas veces esos barrios pobres y bajos, tan ricos y vivos.
La ciudad verdadera, con sus putas, sus árabes, sus malos olores, sus malas infraestructuras, su paisaje salvaje y empírico, sus mercados africanos y sus historias de esclavitud, violencia y atraso social.
Un cinturon de tercermundismo, avergonzante para un país hijo de la modernidad. Una ciudad que poco le importa el laicismo, las ideas de la ilustración y los derechos del hombre. Cicatriz incómoda, palpable y viva de un éxito que no fué para todos sus ciudadanos.
El otro París que no tiene postales, y por donde no pasó Haussmann.
En la ciudad luz el cielo siempre está nublado y gris. Bastante paradójico.
jueves, 17 de enero de 2008
Comarca No-Lugar 10 o Preámbulo póstumo
Sin querer uno siempre termina hablando de sí mismo.
(o tal vez, en el fondo, simplemente mienta y disimule empezar en otra parte...)
A manera de preámbulo póstumo –o conclusión introductoria, que es lo mismo- escribo estas líneas cerrando un proyecto que inició con una idea algo vaga y amorfa, aunque muy atrayente: armar una trama de diez blogs (diez, como los mandamientos y los dedos de las manos) , cada uno aparentemente diferente y sin mas argumento que mi ciudad: el lugar donde vivo, donde existo, donde pretendo trascender; ciudad que no es ciudad pero al mismo tiempo son todas las ciudades (¿Un aleph?).
Una ciudad que en su extraña figuración surrealista, casi de posguerra, tiene un encanto particular. Elementos auténticos que no pretenden ser nada; todo es espontáneo. Un centro histórico que se cae a pedazos, pero al mismo tiempo retoza de vitalidad humana, de historias trágicas y felices, de primeros amores, de amores por dinero, de amores al dinero.Zonas industriales que parecieran estar en algún poblado asiático de la ex-URSS; deshumanizantes y monstruosas, con tabaretitos diseminados y con redondas mujeres despachando constantemente gordas de asado, de rojo, de frijoles, chicharron y rajas; en la barra chismes, sonrisas, un perro atento esperando cualquier pedazo que pudiera caer, la música y el chisporroteo del aceite. Mezcla extraña condensada. Irreal y fantástica.
El proyecto fue de lo urbano a lo personal. Sin querer terminé encontrando un espejo, y fue agradable descubrir un reflejo que nunca había reflexionado. Sinceramente tampoco me sorprende; quien no conoce su entorno, nunca se conoce a sí mismo.
martes, 15 de enero de 2008
Comarca No-lugar 9 o el dulce engaño de lo perenne
Lo hacen sin que nos demos cuenta, a escondidas y sin hacer ruido; despacito, despacito...
Los objetos se transforman; adquieren volumen, tridimensionalidad para después volverla a perder.
Las superficies cóncavas se llenan, las convexas se sonrojan.
Las líneas se hacen más largas, más tangibles.
¿Qué hay de mí?
Genero una sombra que juega conmigo, me rodea y se esconde.
Me evade, me engaña y me esclaviza
(y después me dice que todo es falso, que nada vale mas que pensar en mi sombra).
Genero una sombra que nunca es la misma por que no soy el mismo.
viernes, 11 de enero de 2008
Comarca No-lugar 8 o la ciudad de la luz
El lente brinda el extraño poder de manipular una realidad, aunque no siempre de manera consciente, sin embargo es el principal atributo de la fotogafía, aunado a su inmensa practicidad inmediata.
martes, 8 de enero de 2008
Comarca No-lugar 7 o requiem por Armilla
Hoy descubrí donde se fabricaron algunos de esos tubos.
Calvino nació en Cuba y murió en Italia, pero de La Laguna salieron algunos de los tubos que utilizó para construir Armilla.
* Las ciudades invisibles de Italo Calvino.
lunes, 7 de enero de 2008
Comarca No-lugar 6 o autorretrato de mi sombra
domingo, 6 de enero de 2008
Comarca No-lugar 5 o la ciudad monstruo
Linda la foto. ¿No? Lo triste es saber que este armado será para otra más de las jorobas (paso elevado) que construyen en Gómez Palacio, justo frente al teatro Alvarado.
Sinceramente no me explico. No puedo explicarme la mínima capacidad del gobierno municipal para seguir construyendo estas soluciones cortoplacistas, que además perjudican el paisaje urbano de la ciudad, en beneficio de la minoria que posee coche -claro, no asombra que nuestros lideres municipales no se muevan en camión-.
¿Hay otras soluciones?
Si, nada del otro mundo: transporte público eficiente, y una ciudad para el ser humano, no para el coche. Con calles arboladas y banquetas, carriles de bicicletas (QUE REALMENTE URGEN) y la mejoración visual de la calle.
La ciudad donde nací ya por aquel entonces era fea. Parece que no se ha visto todavía en el espejo y busca sacrificar lo poco que le queda de calidad estética en favor del automovil.
viernes, 4 de enero de 2008
Comarca No-lugar 4 o Haiku de la sombras del silo
jueves, 3 de enero de 2008
Comarca No-lugar 3 o Sputnik mon amour
miércoles, 2 de enero de 2008
Comarca No-lugar 2 o la naturaleza olvidada
Esta foto la hice hoy por la tarde.
Esto es mi paisaje cotidiano, el que ignoro encima de mi coche escuchando música.
El paisaje urbano que nadie ve porque no hay donde verlo; es solo un espacio de transición entre cualquier casa y cualquier lugar de trabajo de cualquier persona que habite esta -cualquier- ciudad.
Extraño conjunto de elementos: publicidad, tendido eléctrico, una -muy kitch y gigante- Torre Eiffel. Atrás lo único que vale la pena: los cerros pelones y secos. Esos cerros que nadie ve, que están olvidados, donde los que alguna vez habitaron estas tierras consideraban sagrados y los utilizaban con fines funerarios.
Pobres cerros: todo lo ven y nadie los ve; ignorados detrás de la cortina de modernidad asfáltica y publicitaria.
martes, 1 de enero de 2008
Comarca No-lugar 1 o la ciudad difusa
jueves, 2 de agosto de 2007
Alergias en la Laguna
Hace dos dias recordé, para mal mío, una que hacía tiempo ya había olvidado por eso de no andar en estos rumbos por estas épocas: Las alergias.
Levantarse y amanecer estornudando; sentir el polvo/polen en lo más profundo de las cavidades de la nariz. Volver a estornudar, sentir punzadas en la cabeza, sonarte, dolor de cabeza y otra vez volver a estornudar. Maldecir la tierra/polvo mas omnipresente que Dios, estornudar, llevarte el pañuelo a los ojos, dejar de escuchar por tener los oídos tapados y claro, volver a estornudar. Se repite esto de Febrero a Marzo y se tiene una vida "tipica" en la Laguna...
Alfonso Reyes decia que de niño el sol no se le despegaba. En mi caso ni el sol, ni ese terregal que todavía me sigue de manera perenne, llenando de polvo cualquier cosa, tanto que una parte de mi memoria es referente al polvo.

